Qué comer (y cómo) durante la cuarentena.

Seguro que a alguno de tus grupos de WhatsApp ha llegado algún meme que bromea con la idea de cómo volveremos al trabajo tras esta cuarentena. Al margen de los que ironizan sobre cuestiones capilares, la mayoría se centran en los kilos que podemos engordar si nos dejamos llevar por las idas y venidas constantes a la nevera, el aburrimiento, el estrés y la ansiedad y un sinfín de motivos que pueden propiciar que durante estos días sin salir de casa comamos mal. “Es fácil comer peor de lo habitual porque las emociones nos invaden en estos días. El miedo, preocupación, desasosiego, aburrimiento, necesidad de utilizar la comida para conectar, olvidar, acompañar… Son tantos los motivos que ahora se nos presentan que nos hacen querer utilizar la comida como bálsamo o salvoconducto para sentirnos mejor”, explica la psiconutricionista Itziar Digón. Digamos que hay motivos de sobra para caer en la tentación de picar sin parar estos días: tanto emocionales como otros meramente prácticos: tenemos la cocina cerca y la facilidad es aún mayor.

Pero no se se trata de autojustificarnos –tampoco de culparnos–, sino de tener en cuenta ciertas pautas para intentar que la comida no se convierta en un consuelo y nuestra dieta se vuelva insana y desequilibrada. Laura Parada, nutricionista de Slow Life House, e Itziar Digón, nos ayudan a elaborar la guía para comer mejor durante esta cuarentena:

Elabora un plan de acción

Dejar la comida a la improvisación –como tantas otras cosas– no es buena idea. Por eso es tan importante crear rutinas y elaborar un plan de acción para no dejarnos llevar.

  1. QUÉ se va a comer. Establecer un menú saludable y equilibrado que al mismo tiempo sea satisfactorio, que te guste.
  2. A QUÉ hora. Programar franjas de horarios para desayunar, comer, cenar y tiempos de descanso para snacks a media mañana y media tarde.
  3. En QUÉ lugar de la casa. Tal vez los snacks de media mañana o de media tarde quieras hacerlos en otro lugar de la casa.
  4. Con QUIÉN. Algunos momentos puede que prefieras tomar un poco de distancia. Puedes pautar alguna comida en solitario o sólo con algún miembro de la casa para hablar sobre algún tema.
  5. CÓMO. Es un buen momento para entrenarse en la Alimentación Consciente y tomar consciencia del momento de las comidas sin distracciones que puedan hacer que comamos más o peor.

Planifica la compra antes de ir

Tal y como aconseja Laura Parada, aprovechemos este momento en el que se puede salir poco a comprar, para hacer compras meditadas y planificadas en las que evitemos los alimentos ultraprocesados. “Los ultraprocesados generan adicción y se necesitan comer cada vez con mayor frecuencia. Aprovechad este momento donde se puede salir poco, para no comprarlos y caer en la tentación de tenerlos en casa”, apunta la experta.

Configura menús (y aprovecha las sobras)

La improvisación no es buena compañera en estos casos. “Organizarnos es fundamental, es necesario llevar un cronograma del día donde se pauten las comidas de antemano y los horarios, ya que el desfase de los horarios alterará nuestra forma de comer y la cantidad”, afirma Parada. Digón aconseja establecer un menú semanal: “Han surgido muchísimos menús estos días en redes sociales. Simplemente es copiar el que más te guste”. Y también se trata de aprovechar las sobras. “Si ha sobrado algo de verdura, al día siguiente puedes hacer un arroz y añadir estas verduras sobrantes, por ejemplo”, dice.

Recurre a botes de conservas

Teletrabajar, mantener las rutinas escolares de los niños en casa… Aunque parezca mentira, estos días también nos podemos enfrentar a la falta de tiempo. Y aunque no debería ser excusa –a veces es cuestión de organizarse–, podemos recurrir, tal y como aconseja Digón, a botes y latas de conserva de calidad, ya que nos facilitan muchos platos. Puedes recurrir a conservas de legumbres, verduras y pescado. Y hacer, por ejemplo, un plato rápido con una conserva de judías verdes bien enjuagadas, una lata de atún y un huevo cocido.

comer bien durante la cuarentena

Alimentos que deberías tener a mano

Además de una buena cantidad de frutas y verduras, las expertas con las que hemos hablado recomiendan tener a mano otros alimentos. Parada aconseja tener preparados bastones de apio o zanahoria para hacer dips con queso, hummus o guacamole. También, dice, ayudan los encurtidos como pepinillos en vinagre, cebollitas, olivas y altramuces. El edamame (que venden congelado en algunos supermercados) también puede ser una alternativa. Y un recordatorio importante: evitar que los niños tomen alimentos azucarados ya que les sobreexcitan.

En lugar de café…

Abusar del café estos días es algo normal –no te sientas mal por ello–, entre otros motivos porque tal y como apunta Digón, “queremos entretenernos con comida o con bebida y es ahí donde se puede colar un exceso de café”. Obviamente, no es la mejor opción porque ese exceso de cafeína va a aumentar nuestro nervioso. De ahí que tanto Digón como Parada aconsejen intentar sustituir esos cafés (o al menos alguno de ellos) por infusiones sin teína, aguas saborizadas o con rodajas de fruta, licuados o café descafeinado.

Y cada vez que vayas a la nevera a picar…

Tal y como explica Digón, el impulso por comer estos días va a aparecer, “pero comiendo no vamos a solucionar nuestro malestar. Incluso nos sentiremos peor. Saber reconocer las consecuencias a medio y largo plazo de dejarte llevar por el impulso puede ser la salvación. Las consecuencias a medio plazo serían el malestar físico por haber comido demasiado o la sensación de culpa… y a largo plazo sería la sensación de frustración por sentirnos atrapados por la comida o incapacidad de lograr mantenerse en un peso”, apunta la psiconutricionista. Otra alternativa, tal y como apunta Laura Parada, es conectar esos deseos con otros actos que también pueden ser placenteros. Por ejemplo: una ducha caliente, hacer ejercicio, beber una infusión o leer un libro».

Fuente: Vogue España

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